“¡Chirrín Chirrán!” El songo y Los Van Van

“¡Chirrín Chirrán!” El songo y Los Van Van

Me he dado cuenta de que en este blog parece que esté yo anclada en los 70… pero es que no podemos salir de esa década maravillosa si queremos entender qué es lo que bailamos y por qué, al menos musicalmente hablando. En el artículo pasado os contaba por qué es un gravísimo separar lo que estaba pasando en la música afrocaribeña hecha en los EE.UU. de lo que estaba pasando a nivel general en otros géneros como el rock… Pero ¿y Cuba?

Hablar de Cuba y los 70 es, inevitablemente, hablar de Juan Formell y Los Van Van y la revolución del songo. Porque es muy fácil decir de oídas que Los Van Van son súper importantes, pero no saber el porqué.

Abramos el apetito con un tema de 1974 de Los Van Van. Una genialidad que, quizás, sorprenda un poquito. Con ustedes, Chirrín Chirrán, la original, el songo, no la timba:

¿¿Pero esto qué es?? A que no os esperabais esto, menos si estáis acostumbrados al subconjunto súper limitado de Los Van Van que se suele pinchar en pista. ¿Y si ponemos Yuya Martínez (tema que cualquier cubano reconoce como un hito cultural)? Bueno, Formell nos lo pone fácil: Esto te pone la cabeza mala de Los Van Van (1997) dice esto, nos lo explica muy claro. Las negritas son mías.

Esa musica que heredamos
Hijos y nietos de los africanos
La que mezclamos con la espanola
Con la francesa y la portuguesa
La que fundimos bien con la inglesa
Por eso decimos que es una sola

Timba con rumba y rock
Mambo con conga y pop
Salsa con mozambique
Y clave de guaguancó

Cumbia y congas con swing
Songo con samba y beat
Merengue con bomba y son
Y clave de guaguancó

Los Van Van surgen el año 1969 de una escisión de la Orquesta Revé. La Revé tiene una historia confusa marcada por las idas y venidas de Elio Revé (padre) y, aunque naciera en los años 40, no se puede decir que fuera una orquesta estable y con discografía continua hasta el año 68, cuando Revé contrata a Formell, César Pedroso y Blas Egües. La propuesta de Formell para el disco Orquesta Revé ‘68 se llamó changüí-shake y sonaba así.

La Revé es, hasta el día de hoy, un formato de supercharanga (de ahí el nombre comercial actual de El Charangón). Su base rítmica es oriental, la del changüí, pero el sonido y arreglo está más cerca de la Orquesta Aragón que de otra cosa. Formell, en cambio, era un fanático declarado del beat y de todo lo que estaba sucediendo en los Veranos del Amor (1967-1969), así que, cuando le tocó componer para la Revé… el resultado fue eso… o esto…

Comparadlo con la versión infinitamente mucho más tradicionalista de Elio Revé Jr. (2007!) en arreglo de son-chá.

La historia de cómo nacen Los Van Van y fijan como día el 4 de diciembre por ser el día de Changó la podéis encontrar en cualquier sitio. No voy a entrar en eso. Lo interesante es escuchar cómo sonaba Los Van Van… Presento a todos ustedes la versión original de La Candela (1973) que es hora de que se conozca mucho más en el ambiente del baile latino:

Esto de tropical no tiene casi ni la percusión. No hay un solo viento excepto la flauta. Hay desde batería hasta guitarra rítmica (auriculares, por favor) y la alineación es casi de rock… con órgano Hammond y todo. ¿Y no es esa la alineación estándar de la timba, cambiando algún detalle? El sello vanvanero del bajo continuo en violín y bajo funk ya está ahí.

No olvidemos que esto es un hito cultural cubano que todo cubano reconoce como un clásico… y es Van Van en su expresión casi nueva ola:

¿Pero no era Van Van expresión de lo más cubano de lo cubano? ¿Cómo es que hay tanto de yanki ahí?

Un poco de contexto. En los años 70 Cuba estaba aislada de los EE.UU., pero no del resto del planeta. El bloque de aliados de la URSS no estaba tan fuerte como en la década anterior bajo el secretariat de Nikita Jrushchov (1953-1964), pero el liderazgo de Leonid Brézhnev fue capaz de defender ciertas posiciones ganadas. Fidel Castro había sido mimadísimo por Jrushchov, quien lo consideraba uno de sus aliados personales principales… Brézhnev quizás no tanto, pero también la situación era que Cuba ya no era una prioridad. Si ni el demócrata anticomunista furibundo de Lyndon B. Johnson intentó nada más allá del embargo… Richard M. Nixon no iba a intervenir tampoco: Nixon, un republicano un tanto extraño a caballo entre Eisenhower (de quien había sido vicepresidente) y Reagan, estaba más preocupado de la “agenda interna” que de la externa. La retirada de Vietnam, el reconocer la China de Mao en vez de Taiwán, al final, habían sido cosas de Nixon… Mientras tanto, Cuba enviaba tropas e inteligencia a países de América Latina e, incluso, a Angola. Los hermanos Castro, Cienfuegos y el Che eran ídolos de masas y referentes políticos internacionales de primera línea.

Ya sé, la política aburre. Pero es que cuando hablamos de Cuba en los 70 no podemos tener la imagen de la Cuba actual. Cuba no estaba aislada. Y musicalmente, tampoco. Los Beatles se conocían. El funk se conocía. Todo se conocía, ya fuera por contrabando o por venir de otros canales que no eran los americanos.

Decir songo es decir Van Van. El nombre fue un accidente para nombrar un patrón rítmico que habían creado primero Formell y Blas Egües (primer percusionista y fundador de Van Van) y, luego, desarrollado por José Luis “Changuito” Quintana para la batería. Como en muchas ocasiones, el patrón nace de resolver un problema: la batería de Los Van Van al inicio no tenía platillos. Changuito tiene unos vídeos donde explica el linaje del patrón songo desde un punto de vista musical, pero a fin de cuentas se trata de usar una acentuación “invertida” en las congas. Por eso es tan difícil bailar cualquier tema de Van Van a tiempo de melodía (al 1), porque todo lleva a ese contratiempo recargado… De hecho, Van Van quiso darle hasta un nombre a cómo se sentía bailar su música…

Hoy hasta Van Van usa songo (la palabra) para hablar más bien de su forma de interpretar que del patrón rítmico en sí. El género eso sí, es el son. Cuba cambió mucho a lo largo de los años y Van Van cambió con ella. Una vez que Cuba sí que se quedó aislada por el colapso de la URSS, Van Van se volvía a una forma más tradicional (más charanguera, pero basada en violines), recuperaba la santería y celebraba el folclore… porque había que mantener viva la moral nacional. Pero hay una esencia que no cambia y, en mi opinión, incluso el Van Van más timbero, ¡hasta con vientos!, mantiene ese espíritu que le viene de los 70.

Vamos, esa línea de bajo es funk. Y no es casualidad que cite al Buey Cansa’o en la letra… Y los ejemplos son miles. No olvidemos que en Tim-pop con Birdland (citando en el título el festival de jazz más famoso del mundo) acaba Mayito Rivera sacando su voz de soul. Bueno, el tema entero es un desafío a todo lo estadounidense (En Cuba se puede decir yes!).

Todo esto abrió las puertas para que la generación siguiente de músicos cubanos se atreviera a cambiar el formato orquestal a un híbrido con el rock. Havana d’Primera es posiblemente la mejor alumna en ese sentido de Los Van Van, pero ha sido una tendencia generalizada que es la que le ha permitido a la timba dominar las pistas en casi todo el planeta como “género de entrada” (lo siento, mis queridos colegas de lo neoyorquino, pero la realidad es esa: la gente suele entrar al baile ahora por “lo cubano”). Es un formato más alineado con las tendencias generales, mucho más que una charanga o un conjunto sonero o una big band de mambo. Si a eso le sumamos que en Cuba se acabó favoreciendo una estructura más “canónica” de las melodías, empezando por Van Van mismo… ahí tenemos el secreto…

Pero de la estructura (y destrozando muchos mitos absurdos) hablaremos en quince días…

Foto: Juan Formell (Salserisimoperu.com)

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