Coreografía o freestyle, dos maneras de percibir la danza

Coreografía o freestyle, dos maneras de percibir la danza

Aunque parezca mentira, en el mundo del Hip Hop y las danzas urbanas hay muchos tipos de opiniones respecto a muchísimos temas. Es normal encontrar a bailarines debatir sobre las maneras de enseñar o trabajar algún estilo, las maneras de interpretar alguna canción musicalmente, si es mejor trabajar en la calle o en escuelas… Y nadie tiene la razón absoluta, pero seamos sinceros, nos encanta debatir. Hoy hablaremos de un tema que ha causado varios enfrentamientos a lo largo de la historia y los sigue causando todavía. 

 

Entremos en materia y hablemos sobre el tema número uno causante de discusiones entre bailarines, ¿Qué es mejor, trabajar desde la coreografía o trabajar desde el freestyle o improvisación? Parece que nadie se pone de acuerdo en este tema, pero, ¿acaso no son ambas cosas igual de importantes? Para poder formar nuestra opinión correctamente, vamos a descubrir de qué tratan estos conceptos.  

 

Partamos de la base de que, para dominar ambas formas de trabajar, hay que tener una buena formación. Tanto dominar una coreografía como dominar un freestyle requieren mucho trabajo y esfuerzo y una gran cantidad de tiempo. 

 

Empecemos con la coreografía y miremos cual es la definición de diccionario:  

 

Coreografía 

NOMBRE FEMENINO 

  1. Arte y técnica de componer y dirigir bailes o danzas, o del baile o la danza en general. 
  1. Conjunto pautado de pasos, figuras y movimientos de un baile o una danza 

 

Vale, es bastante fácil de entender, una coreografía es un conjunto pautado de pasos y en eso estamos todos de acuerdo, pero una coreografía también es una manera de aplicar los aprendizajes que hay detrás de cada estilo. Por ejemplo, en las danzas urbanas trabajamos el Groove, los basic steps, la presencia y actitud, las energías… La mejor manera de aplicar esos conocimientos es en forma de coreografía, ya que te permite asimilarlo todo a la vez que también trabajas la musicalidad y la coordinación.  

 

Un ejemplo de trabajo coreográfico:

 

Trabajar así desde el inicio tiene sus cosas buenas y sus cosas menos buenas, como he mencionado anteriormente te ayuda a la coordinación, memoria, musicalidad, consciencia del espacio, trabajo en equipo, actitud… pero complica el desarrollar tu propio estilo y movimiento, limita la creatividad y los recursos para improvisar son bastante limitados. 

 

Ahora pasemos al freestyle o más conocido como improvisación, miremos su definición: 

 

Improvisación 

NOMBRE FEMENINO 

  1. Realización de una cosa que no estaba prevista o preparada. 

“capacidad de improvisación” ·  

  1. Poema, discurso o pieza musical que una persona compone o ejecuta sin haberlo estudiado o preparado. (Aquí deberíamos añadir la danza también) 

 

Tenemos una definición bastante fácil de entender, la improvisación es la realización de algo que no estaba preparado y no es algo sencillo de hacer en términos de danza. Realmente es una cosa complicada ya que requiere mucho trabajo y preparación. Al igual que el trabajo de coreografía, tiene sus cosas buenas y sus cosas no tan buenas. Para empezar el trabajo de musicalidad es totalmente diferente, el conocimiento de tu propio cuerpo y el espacio también es algo muy positivo, la rapidez mental, la creatividad, el desarrollo de tu estilo propio y autoconocimiento. Por otro lado, crear una rutina de pasos es más complicado, memorizar también, coordinarse coreográficamente…  

 

Un ejemplo de freestyle:

 

Ahora que entendemos de qué tratan tanto la coreografía como la improvisación, ¿Por qué tanto debate con este tema? Muy sencillo, a los bailarines que venimos del mundo de la coreografía nos cuesta horrores dominar el freestyle y viceversa, el debate es porque parece ser que en el mundo del baile todos queremos estar por encima de los demás. Esta visión es algo triste y destructiva, pero somos muchos los que intentamos cambiarlo y acercar ambos mundos (próximamente hablaremos de esto en otro artículo …)

 

Para mí la conclusión es bastante sencilla, los dos trabajos van de la mano y deberían realizarse paralelamente. Cada uno me aporta elementos que puedo aplicar al otro, encontrar el balance es la clave para descubrirte a ti mismo y poder explotar al máximo tu creatividad y tus capacidades. Siempre va a haber bailarines especializados en un estilo en concreto, pero cada vez son más los que trabajan y mejoran en ambas cosas a la vez. Y es igual de respetable que solamente quieras trabajar desde la coreografía o desde la improvisación y te especialices en una de ellas.  

 

Entonces, ¿Cuál es tu opinión? ¿Eres más de trabajar desde la improvisación o de mejorar a través de la coreografía?  

 

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